coloquio

Ed. Nº20: Los judíos ajudaicos

El famoso ensayo del historiador marxista Isaac Deutscher “El judío no-judaico”, que fue publicado en 1968 (un año después de su muerte), analiza la condición de hombres de nuestro pueblo que se mantuvieron, por diversos motivos y desde la perspectiva de Deutscher, alejados de nuestra tradición. Este niega su vínculo con el pueblo judío y transforma su lealtad en “amor por la raza humana”, amor que en lugar de manifestarse desde lo específicamente judío, comienza a expresarse desde la incomodidad de la no-pertenencia. Las raíces específicamente judaicas empiezan siendo rechazadas y pasan a ser definitivamente extrañas.

Ed. Nº20: H. Leivik, el poeta de su pueblo

El discurso de Léivik fue una valiente y digna manifestación por el ídish, por la cultura judía, por la vida y contra pogromos y derramamientos de sangre. Se puede aseverar que las expresiones del poeta ante aquel congreso, en Buenos Aires, pueden considerarse como una victoria de las masas judías. El pueblo judío observará y guardará fielmente los pensamientos, ideales y postulados de su gran poeta H. Léivik, y los transmitirá a las futuras generaciones como un legado. De este modo quedará perpetuada la memoria de uno de los más grandes, queridos y constructivos poetas del pueblo judío: H. Léivik.

Ed. Nº19: Hitler y Wagner

Dado que Hitler proclamaba estar actuando en pro de la Cristiandad al «defender Alemania contra el veneno judío», es de vital importancia para comprender el Holocausto, determinar – tanto como sea posible – las fuentes de inspiración que tuvo el antisemitismo de Hitler.

Ed. Nº16: ¿Qué esperan los judíos del Mesías?

Los temas mesiánicos están particularmente desarrollados en los capítulos de Isaías. Son temas en plural. No se trata de una teoría, de un sistema, de un orden de conceptos estructurados con comienzo, medio y fin. El profeta opera mentalmente con visiones, imágenes, concreciones; cuando piensa, ve. Por eso expresa en poesía, a borbotones, porque no está recluido en su casa, junto al hogar, como Descartes- jugando a ser «El pensador», de Rodin, tranquilo, apaciguado, con tiempo, paciente.

Ed. Nº13: Los Derechos Humanos y la minoría judía en la U.R.S.S.

La Declaración Universal de los Derechos del Hombre tiene para la historia positiva de las ideas políticas, la categoría de un hecho nuevo esencial, por provenir de la más importante organización internacional de la hora presente y ser la solemne decisión, libre y honradamente adoptada, de asegurar que el hombre, en el pleno dominio de sí mismo, se encuentre excluido de toda posesión y, sagrado para su semejante, sea verdaderamente el fin de toda la actividad de los gobiernos.

Ed. Nº10:El holocausto y la generación actual

El holocausto, el intento nazi de destruir totalmente al judaísmo europeo durante la Segunda Guerra Mundial es virtualmente único en el sentido de que este suceso histórico específico ha sido, y continúa siendo, significativo para todas las generaciones de judíos y de no judíos siguientes a su ejecución.

Ed. Nº4-5: Un hecho social visto por un psicoanalista

«El holocausto impregna casi todos los aspectos de la vida en Israel: lo cotidiano y lo excepcional, lo familiar y lo personal, lo social y lo histórico, lo político y lo literario». Lo médico y lo científico no podía escapar a la significación derivada de ese acontecimiento doloroso e irracional, como vi en casi todos los historiales de pacientes a mi cargo.

Ed. Nº4-5: Moral relativa y moral absoluta

Hasta el siglo XIX se aceptaba que la ley moral es una, en todos los tiempos, lugares y circunstancias. Como decía Cicerón «no es una en Roma y una en Atenas, ni es distinta hoy de lo que será mañana», pero desde la mitad del siglo pasado, entre los más destacados teóricos de la moral se impuso la idea de la relatividad.

Ed. Nº4-5: Carta a los judíos de la U.R.S.S.

El hombre oprimido sufre un doble impacto: una opresión objetiva, que limita su vida, traba sus gestos, desnaturaliza sus relaciones con los otros, y un atentado permanente contra su propia imagen, confundida, desvalorizada por el desprecio y la acusación del dominante. En tanto el oprimido se resigne a esta doble carencia, todo va bien, si así puede decirse: continuará soportando su suerte, y el dominante viviendo su vida.