Edición Nº70 - Septiembre 2025
Mensaje del editor
Estimados lectores,
A partir del 28 de octubre de 1965, con la promulgación de la Declaración Nostra Aetate sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas, y en particular su párrafo cuarto, dedicado a “la religión judía”, los lazos entre el catolicismo y el judaísmo han dado un vuelco sideral. Siglos de animadversión antijudía clerical dieron paso a una era de acercamiento y diálogo inimaginable con anterioridad.
Nostra Aetate fue un punto de inflexión teológico revolucionario cuyas enseñanzas aún perduran. Desde entonces, se instaló un vocabulario fraternal en la coexistencia judeo-católica, los Papas han recibido con regularidad a delegaciones judías, ellos mismos han visitado sinagogas emblemáticas y campos de concentración de la Shoá, el antisemitismo fue condenado reiteradamente, y podría decirse que el establecimiento de relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y el Estado de Israel (1993) no hubiera sido posible sin este cambio esencial.
Para profundizar en esta declaración de gran trascendencia histórica, hemos convocado a cuatro referentes del diálogo interreligioso: el profesor estadounidense Philip A. Cunningham, de la Universidad Saint Joseph’s; el rabino Abraham Skorka, actualmente en funciones académicas en la Universidad Georgetown; el sacerdote Carlos White, delegado del Arzobispado de Buenos Aires para el ecumenismo y el diálogo interreligioso; y el rabino Marcelo Polakoff, comisionado de diálogo interreligioso del Congreso Judío Latinoamericano.
Los invito a leer sobre Nostra Aetate y a celebrar, junto a los autores, el sesenta aniversario de esta declaración religiosa católica fundamental.
Hasta el próximo número,
Julián Schvindlerman
Editor de Coloquio
Septiembre de 2025.–