Ed. Nº22: Aspectos residenciales en la comunidad judía chilena

Por Itzik Stein

Una vez elaborado el padrón comunitario de la comunidad judía de Santiago de Chile y previo a la etapa de elaboración de datos, los entes patrocinadores del mismo —la Federación Sionista y la Agencia Judía— decidieron aprovechar el material obtenido para realizar un estudio más profundo sobre la comunidad. Para ello, se decidió realizar una encuesta cuyos objetivos eran analizar la composición del judaísmo chileno, su identidad judía y sionista y su participación en la vida comunitaria. A fin de cumplimentar dichos objetivos se preparó un cuestionario que abarcase dichos temas y para realizar dicha tarea se decidió preparar una encuesta.


El cuestionario consta de 62 preguntas y el mismo se puede dividir en tres importantes secciones: la primera en la que se solicita del encuestado información general como estado civil, edad, profesión, ocupación, vivienda y equipamiento del hogar; la segunda en la que se considera la relación del mismo frente al sionismo; y la tercera en la que se busca captar el contenido de la identidad judía del judeo-santiaguino. Una vez confeccionado el cuestionario se realizó una preprueba y se lo corrigió en base a la misma y a comentarios de sociólogos y educadores locales. El cuestionario final estuvo preparado a fines de noviembre de 1983 y la encuesta se realizó entre los meses de diciembre y marzo de 1984. Los encuestadores contratados fueron en su mayoría estudiantes judíos debidamente entrenados, que tenían encomendado realizar por lo menos tres intentos antes de desechar al encuestado designado.

La muestra se obtuvo en base al padrón comunitario. Para ello se dividió al mismo en sexos y sobre cada uno de ellos se tomó un muestreo aleatorio, de resultas que fueron seleccionadas 300 personas para contestar el cuestionario. Los encuestadores se encontraron con un elevado número de personas que no respondían ya sea porque no disponían de tiempo o porque se rehusaban a conceder una entrevista a pesar que los encuestadores estaban munidos con un carnet de la Federación Sionista. Afín de corregir esta distorsión, se tomó en cuenta el sexo, edad y domicilio de los «rehusadores» y se sacó una segunda muestra para ajustar los datos. En total respondieron 230 encuestados.

En esta primera entrega se considera el factor ecológico comunitario, o sea la distribución física de los judíos santiaguinos, sus características y su incidencia en el quehacer comunitario.

Distribución ecológica

Fundada en 1541, la ciudad de Santiago está situada en el norte del valle Central y en ella reside el 39,1% de la población total del país. Desde los comienzos del siglo XX la ciudad se desarrolló a un ritmo acelerado y ecológicamente creció siguiendo el modelo sectorial de Hoyt: el sector central que comprende el centro administrativo y los barrios antiguos, el sector oriental moderno y residencial y los suburbios del norte y sur antiguos y densamente poblados1. Los sectores meridionales y septentrionales se expandieron especialmente durante las décadas de 1950 y 1960, cuando Santiago absorbió una gran migración interna que creó el problema de las «callampas» o viviendas en condiciones precarias2. De resultas que este desarrollo generó en la ciudad dos sectores socioeconómicamente bien diferenciados: el «barrio alto» que comprende el sector oriental de la ciudad y en el cual residen los habitantes de mayores recursos económicos y los «barrios bajos», densamente habitados por ciudadanos de escasos recursos. Hacia 1983, la ciudad contaba con 4.622.254 habitantes que constituían el 39,1 % del total de la población chilena. Municipalmente la ciudad está dividida en quince comunas; en el cuadro II podemos ver su distribución demográfica.

En Santiago de Chile reside casi el 90% del total de la población judía del país, lo que nos permite comprobar una vez más la preferencia de los judíos por los grandes centros metropolitanos3.

CUADRO I: Crecimiento demográfico de la comunidad judía de Santiago.

                                             Año          Judíos            Fuente
                                             1920          1097      Censo Nacional
                                             1930          2913      Censo Nacional
                                             1940          6664      Censo Nacional
                                             1952          9771      Censo Nacional
                                             1960        13125      Censo Nacional
                                             1965        31500      C.J.L.
                                             1968        34300      C.J.L.
                                             1970        36000      C.J.L.
                                             1970        11389      Censo Nacional
                                             1970        27000      Schers
                                             1980        18000      Della Pérgola
                                             1983        12500      Federación Sionista

Este cuadro más allá de las consideraciones estimativas de los distintos entes4, nos permite observar que el crecimiento de la comunidad capitalina tuvo varios vaivenes, especialmente durante la década del sesenta y del setenta y que se trata de una comunidad numéricamente inferior a los cálculos optimistas realizados a mediados de los años sesenta.

Dentro de la capital, observamos una particular distribución de la población judía, ya que el 90% de los judíos reside en sólo cuatro de las quince comunas en las que está dividida Santiago: Las Condes, Providencia, La Reina y Ñuñoa, las que precisamente no son las comunas más populosas y en las que reside tan solo el 25,62% de la población capitalina5. Es interesante destacar que mientras que el 90% de la población judía vive en el sector de la ciudad conocido popularmente como el «barrio alto» de Santiago, la mayoría y las más antiguas instituciones de la comunidad como así también la «calle de los judíos» están situadas fuera de dicho barrio6.

CUADRO II
Distribución ecológica de los judíos de Santiago de Chile.

                                             Comuna        % Judíos    %Hab    % Censo
                                           Las Condes         37.39         7.38         1.37
                                           La Reina                3.91         2.59           .40
                                           Cisterna                   .87         7.52           .03
                                           Ñuñoa                  13.91         8.93           .42
                                           San Miguel              .87         8.74           .02
                                           San Bernardo          .43         7.55           .01
                                           Providencia         34.78         2.56         3.66
                                           Q. Normal                .43         7.72           .04
                                           Santiago               7.39         9.15           .22
                                                                     100.00       62.14           .27

En la columna izquierda del cuadro figura el porcentaje de los judíos residentes en cada comuna, en la columna central el porcentaje de habitantes capitalinos que moran en las comunas en las que se registran judíos y en la columna de la derecha se calculó, en base al censo realizado por la Federación Sionista, la cantidad de judíos residentes en cada comuna y su proporción respecto al total de habitantes de la misma. Así, por ejemplo, encontramos que los judíos son el .27% del total de los habitantes de Santiago y, mientras que en algunas comunas el porcentaje de judíos es ínfimo (San Bernardo y San Miguel), otras demuestran ser especialmente atrayentes para los judíos (Providencia y Las Condes).

De este cuadro podemos deducir que la distribución de la población judía en Santiago tiene patrones bien definidos, la totalidad de los judíos censados reside en comunas que engloban al 62,14% de la población santiaguina, lo que indica que hay sectores despoblados de judíos. ¿Cuáles son los sectores habitados por ellos y cuáles sus características?

Del cuadro III deducimos que en la comuna de Las Condes es donde hallamos al mayor número de judíos a la vez que la densidad más elevada, o sea la cantidad de moradores por vivienda. Por otro lado la comuna de Providencia, que proporcionalmente presenta la mayor concentración de judíos, tiene una densidad inferior a la de Las Condes, lo que puede tener alguna relación con la edad de los moradores (hipótesis que consideraremos más adelante).


CUADRO III
Densidad de la población judía

                                             Comuna    %Judíos    T.Hab.    Densidad
                                            Las Condes    37.39        411         4.77
                                            La Reina           3.91          42          4.66
                                            Cisterna              .87          10          5
                                            Ñuñoa             13.91        121          3.90
                                            San Miguel         .87            8          4
                                            San Bernardo     .43           5          5
                                            Providencia    34.78       316          3.95
                                            Q. Normal            .43           5          5
                                            Santiago          7.39          58          3.41

Vemos además que la menos densa de las comunas es la de Santiago, que paradójicamente es la más antigua y en la que se inició la comunidad judía. De manera que se observan dos sectores bien diferenciados respecto a la radicación de judíos: al primero lo designamos con el nombre de «central» y presenta la peculiaridad de que en él reside el 90% de los judíos, y al segundo lo designamos como «periférico» y en el que cinco comunas contienen al 10% restante de los judíos capitalinos.

CUADRO IV
Distribución ecológica de los judíos en Santiago según barrios.

                                            Barrios    habitantes    densidad
                                            central           894              4.31
                                            periférico        86              3.74

Así que, ecológicamente, podemos catalogar a los judíos en dos importantes categorías: los ‘centrales’ que residen en los barrios altos, al oriente de la arteria Vicuña Mackenna, y los ‘periféricos’ que moran al oeste de la misma. Estas categorías se superponen con las socioeconómicamente señaladas: a la «central» le corresponde el sector del «barrio alto» y los «periféricos» residen en los «barrios bajos». Es decir que los judíos se concentran en el sector más residencial, menos denso y de mayor status socioeconómico de Chile.

Se puede suponer además que hay una diferencia socioeconómica entre los mismos judíos moradores de cada uno de los sectores. Esta diferencia se observa en dos aspectos: por un lado el tipo de vivienda, ya que el 84.25% de los habitantes del sector central moran en casas mientras que sólo el 56.22% de los periféricos lo hace en ese tipo de residencia.

Tipo de Vivienda por Sector
(Porcentajes)
                                                            
                                                            Centrales    Periféricos
                                          Casa                 84.25          56.22
                                          Departamento 15.75           43.78

Por otra parte, estas residencias son más confortables ya que cuentan con un mayor número de habitaciones en relación a la cantidad de moradores. En otras palabras, a pesar que la amplia mayoría de los judíos residen en la zona central, cuando consideramos la densidad en función a la cantidad de habitaciones vemos que es más baja en el sector central que en el periférico.

Comunas y edad

Cuando consideramos la edad de los encuestados, por medio del análisis de varianza podemos decir que el promedio de edades disminuye a medida que nos trasladamos desde los barrios periféricos a los barrios centrales, siendo el promedio de edades para los ‘centrales’ de 43.25 años mientras que para los ‘periféricos’ es de 47.91 años. Entre los centrales, los de mayor promedio residen en la comuna de Providencia (edad promedio de 48.62 años), seguida por la de Ñuñoa (41.78 años), en tercer lugar la comuna de Las Condes (39.86 años) y finalmente la de La Reina con un promedio de edad de 33.11 años. O sea que en la zona central podemos hablar de una relación inversa entre densidad y edad de los moradores lo que nos permite suponer que las comunas más densamente pobladas lo son porque en ellas radican familias más jóvenes con hijos que aún habitan con sus padres mientras que la menor densidad se puede explicar por la mayor edad de los moradores. Este dato, conjuntamente con el hecho de que los primeros emigrantes judíos se radicaron en las zonas periféricas, nos permite concluir que, con el devenir de los años, la comunidad se trasladó desde el occidente de Santiago hacia el oriente, conforme prosperaba su situación económica. Más allá de esta evolución, actualmente somos testigos de una movilidad residencial dentro de la misma zona central, en la que se ven favorecidas las comunas de Las Condes y La Reina, que son las más orientales de las comunas centrales (o las más altas del barrio alto).

Corroboramos estos datos al clasificar la edad de los encuestados piramidalmente, de manera que encontramos que un 20% de los mismos es mayor de 59 años y mientras que sólo un 9.30% de ellos reside en Las Condes, un 15.6% reside en Ñuñoa, un 31.2% en Providencia y un 35.3% en la comuna de Santiago.

Comunas y estado civil

Al considerar el estado civil de los encuestados la muestra podemos confeccionar el siguiente cuadro.

CUADRO V    
Estado civil según la muestra

                                                        Casados    70,90%
                                                        Viudos         6,50%
                                                        Solteros     11,7% (mayores de 21 años)
                                                        Solteros       9,1% (menores de 21 años)
                                                        Separados 1,80%

Debemos recordar que los de arriba son datos muéstralos y que los mismos tienen una desviación propia del muestreo. Por ejemplo, al decir que los casados son el 77.9% de la población judía mayor de 21 años, estamos diciendo que entre un 72.5% y un 83.3% de la población judía mayor de 21 años es ‘casada’. Sin embargo, al carecer de datos relativos a otras comunidades judías, no podemos comparar los obtenidos en la muestra, que en este momento sólo sirve como dato ilustrativo.
Pero si consideramos además la residencia de los encuestados, encontramos que los viudos son el 13.75% de los residentes en Providencia, el 11.75% de los que viven en la comuna de Santiago y apenas el 2.3% de los que moran en Las Condes. Lo que, primeramente, corrobora nuestra hipótesis acerca del desplazamiento ecológico, y en segundo lugar podría replantear el quehacer institucional si entendemos que el mismo está relacionado con las necesidades de sus clientes potenciales.

Educación y comunas

Otro dato altamente sugestivo es el que nos proporciona el cruzamiento de la variable ecológica con el de la educación.

CUADRO VI                   
Educación y Comunas              
 
                                                    Comuna    Univers.    No univers.        
                                  Central          127            80             207
                                  Periférica         9             14               23
                                                        136            94             230

Según este cuadro, a nivel .95, aceptamos la hipótesis que hay diferencia entre ambas categorías comunales y podemos afirmar que el 93.4% de los universitarios residen en comunas centrales y, mientras que el 61.4% de los residentes centrales tienen estudios universitarios, el 40% de los periféricos tienen estudios terciarios.

Conclusiones

1)    Ecológicamente, los judíos se hallan radicados en dos sectores urbanos: el ‘oriental’ —»centrales»— y el ‘occidental’ —»periféricos»—.
2)    Aunque la comunidad se inició en el sector ‘periférico’, un 90% de los judíos se concentra en el sector ‘central’. Este sector es el más residencial de la ciudad y el menos populoso, ya que en él reside sólo el 25% de los habitantes de la ciudad7.
3)    De lo anterior se desprende que, conforme pasaron los años, la comunidad se fue trasladando desde el ‘occidente’ hacia el ‘oriente’. Suponemos que este desplazamiento está estrechamente relacionado con la evolución económica de los judíos, que les permitió acceder a los barrios más acomodados de la capital.
4)    Paralelamente, observamos un desplazamiento intrasectorial: los jóvenes prefieren las comunas más orientales —y las más aristocráticas— del sector central. Es por eso que la comuna de Las Condes es la que cuenta con una mayor concentración de judíos y sus residencias son más densamente pobladas.
5)    La comuna de Providencia tiene, además de una baja densidad, un alto porcentaje de viudos/as y junto a la comuna de Santiago nuclea al 66.5% de la población judía mayor de 59 años.
6)    No sólo la edad caracteriza a ambos sectores sino también parecería haber una diferencia en el nivel educativo de los habitantes: los universitarios prefieren radicarse en el sector central.
7)    Considerando que el sector central es el más residencial y en el que moran los más pudientes de la sociedad chilena, se pudo observar otra peculiaridad ecológica. Esta resulta de considerar el tipo de vivienda, o sea: casa o departamento. Los datos revelan que el 84.25% de los residentes en la zona central moran en casas y sólo el 15.75% lo hacen en departamentos. Por otro lado, el 56.22% de los residentes en la zona periférica viven en casas y un 43.78% lo hacen en departamentos. Esta variable expresa una diferente calidad de vida, que probablemente se verá reflejada en un índice socioeconómico.
8)    Desde el punto de vista institucional, podemos hablar del mismo fenómeno: en el sector occidental se hallan las instituciones más antiguas y en él se originó la comunidad organizada, mientras que en el sector oriental se hallan las más modernas. Los datos de la encuesta revelan que el 22% de los entrevistados no está afiliado a ninguna institución judía; sin embargo no hallamos diferencias entre la filiación y el sector de residencia. Por otro lado, las instituciones más prósperas se hallan en la zona central, que es donde efectivamente se desarrolla la mayor parte de la actividad judía.

El cuadro VII nos indica que el 79% de los residentes en las comunas centrales y el 69% de los residentes periféricos, están afiliados a alguna institución judía. Pero, sin embargo, los datos a nuestra disposición no nos permiten concluir que haya una relación directa entre estas dos variables. Un estudio ulterior podría considerar la hipótesis de residencia y cercanía a los centros de filiación.

CUADRO VII
Filiación y sector residencial
    
                                                    Filiación    Socios    No socios
                            Comuna            
                           
                            Central                                164            43
                            Periférico                              16              7


Notas

1 Elizaga J. «A study on inmigration to Greater Santiago» in The city in newly developing countries, 1969, pág. 8.
2 Enciclopedia de Latinoamérica, pág. 555.
3 Delia Pergola, Hujlusia, pág. 31. Schers «La estructura demográfica de las co¬munidades judías de América Latina».
4 Ver Stein «Análisis demográfico de la Comunidad Judía de Santiago».
Esta tendencia a agruparse se observa en otros comunidades judías tal como lo observan Lippman «The demography of the Australian Jewry», pág. 216 y Rattnor «La comunidad judía de Sáo Paulo», pág. 35.
6 Scndcrcy M. «Historia de la Comunidad Judía de Chile», pág. 89.
7 Instituto Nacional de Estadísticas, Santiago de Chile, 1983, pág. 83.

 

ISSN: 1022-9833