Para mí la comunidad es legado, escuela, y transmisión. Son las tradiciones, la familia y los amigos, y el lugar en el mundo en el que nos situó la historia. Es la resistencia a los sucesos de la Shoá y la responsabilidad de que ningún judío del mundo vuelva a pasar por algo similar. Es el marco de mi identidad y me motiva cuidarlo, reproducirlo, y traspasarlo a las generaciones futuras.