Los dönme: entre la identidad judía y musulmana

Hablar de los dönme, también conocidos como sabteanos y criptojudíos, es tocar un tema popular, sensible, polémico y políticamente motivado en la Turquía contemporánea. Tanto en redes sociales como en medios de comunicación tradicionales o en radio y televisión, no es casual que sea abordado acaloradamente y, como menciona Rifat N. Bali en su obra “A Scapegoat for all Seasons: The Dönmes or Crypto-Jews of Turkey”, da lugar a largos y repetidos debates, con varios de los llamados “especialistas” adictos a las teorías de conspiración mal informados, racistas y rabiosamente antisemitas.

No es casual leer “acusaciones” sobre políticos, intelectuales, artistas y figuras públicas de tener “raíces dönme” en esos mismos medios de comunicación. Uno de los políticos más atacados por tener un origen dönme es el mismísimo fundador de la República de Turquía, Mustafá Kemal, mejor conocido como Atatürk.

Se cuentan por decenas las páginas de Facebook, cuentas de Twitter y blogs, principalmente en turco, pero también algunas de ellas en inglés, en las cuales se sostiene que Atatürk era un dönme infiltrado en el ejército turco que obtuvo el poder con apoyo de Occidente. Sobra señalar que estas páginas y cuentas pertenecen al mundo islamista radical turco y son muy populares en ciertos sectores sociales turcos en los cuales el antisemitismo es central.

El ya citado Rifat N. Bali, renombrado historiador crítico turco especializado en los judíos otomanos y de la Turquía moderna, menciona el caso de ?lgaz Zorlu, un funcionario que reconoció sus orígenes dönme y en 1994 publicaría una serie de artículos en las populares revistas de historia Tarih ve Toplum y Toplumsal Tarih, en los cuales describía las supuestas prácticas y creencias dönme.

Ilgas Zorlu se volvería famoso con la publicación en 1998 de una recopilación de sus artículos, en un libro titulado “Evet, Ben Selanikliyim!” (Sí, soy un salonicano) que lo llevaría a los principales medios de comunicación y a ser reconocido, de la noche a la mañana, como un “especialista” en esta temática. Su libro se volvería una referencia básica para todos aquellos que veían en los dönme la confirmación de sus ideas y creencias antisemitas que siempre han gozado de estupenda salud en todos los sectores sociales turcos.

¿Quiénes son los dönme?

Los dönme están ligados irremediablemente a una de las figuras judías más polémicas de todos los tiempos: el místico, líder político y falso mesías Sabatai Zvi. La imagen y legado de Zvi son tan poderosos que el mismo Gershom Scholem dedicaría años a investigar a este polémico mesías/cabalista otomano del siglo XVII y escribiría uno de sus libros más importantes “Sabbatai Sevi: The Mystical Messiah” buscando entender el fenómeno de masas que se generó en torno a este personaje.

En 1665, Nathan de Gaza, un profeta judío, proclamó la llegada de un mesías que llevaría a los judíos de vuelta a la tierra santa montando un león con siete cabezas de dragón. El mesías proclamado por Nathan era un judío cabalista de Esmirna llamado Sabatai Zvi.

Sobre Zvi hay mucho mito y leyenda, se dice que nació el 9 de Av de 1626 lo que haría coincidir su nacimiento con una de las fechas más importantes del calendario judío, Tisha be Áv, que conmemora la destrucción de los dos templos judíos que ocurrieron en el mismo día con 656 años de diferencia.

Nacido en una familia de ricos comerciantes, Sabatai recibió una educación talmúdica importante y muy joven se le consideró parte de la élite rabínica. Las inclinaciones místicas de Sabatai lo acercaron a la cábala, que estudió fervorosamente. Sus conocimientos místicos sumados a su carisma personal hicieron que muy pronto atrajera a numerosos seguidores y discípulos entre los judíos pobres y oprimidos del mundo otomano.

Hombre asolado por enfermedades mentales, Sabatai interpretó y transmitió a sus seguidores que esas condiciones mentales eran manifestaciones de la divinidad. Sumado a estas “iluminaciones trascendentes”, Sabatai comenzó a contravenir la ley judía ortodoxa al realizar rituales extraños e incluso desafiar prohibiciones religiosas.

Cuando en 1648 Sabatai, de la mano de Nathan de Gaza, se proclamó a sí mismo el esperado mesías, la comunidad judía de Esmirna lo ignoró y los rabinos decidieron expulsarlo de la ciudad. Durante más de una década Zvi viajaría por Grecia, Egipto y demás territorios de la actual Turquía extendiendo su doctrina herética, siendo desterrado de ciudades como Salónica y la misma Constantinopla por realizar rituales religiosos prohibidos. 

El destino de Sabatai Zvi cambiaría al conocer al ya mencionado Nathan de Gaza quien reafirmaría y consolidaría sus delirios mesiánicos. Nathan, quien en nuestros días sería un excelente representante, promovería la figura de Sabatai Zvi, que crecería en popularidad llegando a crear rápidamente un movimiento de masas de tales proporciones que preocuparía al mismo Sultán otomano, a quien le llegaría información de que un rabino judío profetizaba un cambio cósmico fundamental por el cual él perdería su corona y se convertiría en un servidor leal de ese polémico rabino mesiánico.

El fervor mesiánico desatado por Zvi es analizado por Scholem desde una perspectiva en la cual se reconoce un patrón: la aparición de mesías falsos en la historia judía está condicionada por las condiciones materiales de las comunidades judías de la zona en la que surge el fervor mesiánico. En el caso que nos ataña, las comunidades judías otomanas habían sido fuertemente impactadas por las noticias sobre las masacres cometidas en 1648 y 1769 por cosacos liderados por Bogdan Chmielnicki en Ucrania, en la cuales más de 300 mil judíos fueron asesinados, miles más torturados, cientos de mujeres violadas y niños descuartizados instalando el terror y desesperanza entre los judíos sobrevivientes, que huyeron a los dominios turcos llevando las terroríficas noticias.

El mensaje de Sabatai Zvi encontró oídos anhelantes de esperanza por un futuro mejor y eso, sumado al innegable carisma de Zvi y que el judaísmo del siglo XVI experimentaría la aparición de un movimiento religiosos popular en la cábala que daba pie a interpretaciones heterodoxas de las creencias, rituales e interpretaciones trascendentes judías, explica el éxito de su movimiento.

Así como fue explosiva la irrupción de Sabatai Zvi en el mundo judío mediterráneo/musulmán, también fue explosiva y polémica su caída en desgracia.

En 1666 Zvi sería arrestado en Constantinopla y llevado ante el Sultán bajo los cargos de sedición y rebelión. Sabatai negaría los cargos e incluso negaría su misión mesiánica y se mostraría arrepentido, por lo que se le ofrecieron dos opciones: la conversión al islam o la muerte. En una decisión sorprendente Zvi optaría por la conversión al islam y de manera magnánima, pues el islam había prevalecido ante otra religión, el Sultán lo exiliaría a Ulcinj, puerto albano en el actual Montenegro, y le asignaría una pensión sustanciosa a Aziz Mehmed Effendi, nuevo nombre de Sabatai Zvi, quien viviría rodeado de lujos por el resto de su vida.

Hasta su muerte en 1676 Sabatai Zvi/Aziz Mehmed Effendi siguió difundiendo cartas secretas entre sus seguidores en las cuales aseveraba que aún era el mesías judío y que su misión mesiánica continuaba. Esa correspondencia se mantiene como el centro de la identidad dönme pues establece la justificación de la decisión de la conversión al islam, pero también el mantenimiento de creencias y costumbres judías particulares de los dönme.

Ante la apostasía y claudicación de Zvi, la mayoría de sus seguidores abandonaron el movimiento, pero, en lo que se convertiría en la semilla de los dönme, alrededor de 300 familias, interpretaron la decisión de su líder como divina y se convirtieron al islam también con la esperanza de que de esa manera el mensaje de Zvi se mantendría y transmitiría a las siguientes generaciones. El movimiento sufriría escisiones que llevarían a la formación de sectas, siendo la Judaic Kapanc? y la Karaka? las más conocidas. Una de las diferencias entre las escisiones es la concepción de la figura de Sabatai Zvi, pues para algunas representa ya no un mesías sino un reformador del judaísmo, mientras que para otros sigue siendo un mesías erróneamente rechazado.

Scholem se interesaría fuertemente en esta secta clandestina judía y centraría sus esfuerzos (gracias en parte a una subvención de la Fundación Bollingen) en entender el movimiento generado por Zvi. En 1957 Scholem publicaría la versión en hebreo de su obra que se ha vuelto referencia obligada para todos aquellos interesados en los dönme.

El término “dönme” significa “converso” y proviene del verbo retornar, un concepto con connotaciones originales muy despectivas que se aplicó a los descendientes de los judíos seguidores de Zvi. Actualmente los dönme se consideran a sí mismos musulmanes y así son registrados en los censos oficiales del país. Se calcula entre 20 a 25 mil personas de origen dönme asentadas principalmente en Edirne, Estambul y Esmirna, aunque hay algunos estudios que llevan su número hasta los 80 mil. Hay que señalar que sólo un par de miles de dönme continúa practicando sus creencias particulares mientras que el resto se adhiere a las prácticas y creencias islámicas de Turquía.

Se suele asociar a los dönme con la comunidad judía turca sefaradí, pero en realidad se deben conceptualizar como una comunidad diferente, aunque es innegable que comparten elementos y creencias comunes.

La doctrina religiosa de los dönme resulta una mezcla interesante de elementos judíos, islámicos y sufíes mientras que en el ámbito económico la gran mayoría de los dönme son exitosos comerciantes que han sido excluidos socialmente tanto por la élite judía turca como por la élite musulmana del país, lo que ha llevado a una ocultación de la propia identidad por miedo a ser discriminados.

Entre las prácticas religiosas dönme hay algunas bastante polémicas y que los ponen en conflicto con el judaísmo e islam ortodoxo. Entre esas prácticas destaca el comer comida no kosher ni halal, trabajar en shabat y romper el ayuno durante Ramadán, cinco minutos antes de lo estipulado.

Las creencias religiosas dönme están contenidas en pequeños libros de oraciones, y su calendario religioso se basa en las fiestas judías, pero respetando las festividades islámicas. Tisha be Av tiene una centralidad en las fiestas dönme pues, mientras para el mundo judío es una fecha luctuosa por la destrucción de sus dos templos, para los dönme es una fecha de alegría pues se festeja el cumpleaños de Sabatai Zvi.

Otro tema fascinante sobre los dönme es la cuestión de sus tumbas, los cementerios y lugares de entierro de los miembros de esta secta judeo/musulmana. Andrew Gough se embarcó en una amplia investigación sobre las tumbas dönme ubicadas en cementerios otomanos. Entre esos cementerios destaca el de Bülbülderesi. Gough encontró varias tumbas dönme al detectar que en ellas había una imagen de una mariposa, símbolo de la metamorfosis y analogía perfecta de los dönme.

Marc David Baer, en su libro “The Dönme. Jewish Converts, Muslim Revolutionaries and Secular Turks”, agrega otro elemento importante en el análisis de los dönme y es que muchos de ellos fueron activos y figuras importantes en el movimiento de los Jóvenes Turcos y en la revolución de 1908, lo que los colocó en el corazón de los movimientos seculares y democratizadores otomanos.

Otro giro importante en la historia dönme es el traslado/expulsión que sufrieron al terminar la guerra Greco-Turca de 1922. Al finalizar el conflicto, los dönme, junto al resto de la comunidad musulmana, fueron enviados de Tesalónica, la “Jerusalén de los Balcanes” y centro de la vida judía y dönme griega, a Estambul, iniciando un proceso de asimilación a la identidad turca. Ejemplo de este proceso es la pérdida gradual del ladino en detrimento del turco.

Baer y Bali apuntan a que, ya para fines de la década de los ochenta del siglo XX, se registra un aumento en los matrimonios mixtos dönme-musulmán, lo que no ha impedido que las teorías de conspiración sobre los dönme terminen. De hecho, varios estudios señalan que los dönme son el foco del mayor número de teorías de conspiración en la sociedad turca contemporánea, que los acusa de “sionistas”, “comportamiento inmoral”, “minar las bases de la identidad turca”, “falsos musulmanes” y “traidores”.

En los últimos años, la derecha islamista ha acrecentado las teorías de conspiración contra los dönme, lo que ha generado una doble reacción en la Turquía contemporánea: Por un lado, las corrientes islamistas turcas encuentran un nuevo pretexto para descargar su antisemitismo y por otro un renovado interés por los dönme en los espacios académicos.

El tema dönme es el caso más conocido de criptojudaísmo en el mundo islámico del Medio Oriente. Nos invita a aquellos interesados en las minorías étnicas y religiosas a ampliar nuestra visión sobre los procesos que estos grupos experimentan, y las identidades híbridas y complejas que generan, de las cuales el judaísmo medio oriental es parte, para así debatir y combatir las teorías de conspiración tan dañinas para la democracia y tolerancia en el Medio Oriente.

ISSN: 1022-9833

El Congreso Judío Latinoamericano brinda espacio en la revista Coloquio para que los autores expresen sus puntos de vista, opiniones e investigaciones sobre los temas tratados. Los autores de las notas no forman necesariamente parte del Congreso Judío Latinoamericano y sus opiniones son personales.