Ideas

Cómo combatir el antisemitismo

¿Cómo luchamos, entonces, contra el antisemitismo? ¿Con qué herramientas contamos?
En la medida que no se trata de un fenómeno estático e inmutable, las respuestas
son necesariamente variadas. La existencia de cierto odio o rechazo a lo judío tampoco
es excluyente de estas latitudes. Comencemos, entonces, por definir y recortar la realidad.
¿De qué hablamos cuando hablamos de antisemitismo en América Latina, y cómo
hacemos para combatirlo?

El antisemitismo actual en América Latina

La lucha contra el antisemitismo es, probablemente, un objetivo recurrente o tema de
interés de la mayor parte de las organizaciones comunitarias de la región. Aunque con
variados enfoques y metodologías, a todos nos atraviesa una preocupación común por
este flagelo. ¿es el antisemitismo hoy el mismo en Estados
Unidos, Europa o América Latina? ¿Acaso el dolor
compartido hermana nuestras realidades?

La forma actual de combatir el antisemitismo

No existe, entonces y sin lugar a duda, una receta única, aplicable de manera universal a todos los incidentes de esta naturaleza. Por el contrario, el abordaje debe estudiarse de manera local. Sin embargo, de la misma forma que es posible detectar patrones y corrientes en las expresiones de antisemitismo, podemos promover respuestas coherentes y organizadas a los hechos de los que estas se originan.

Las etapas del antisemitismo

Desde que el antisemitismo surgiera, allá por el siglo cuarto de nuestra era, ha mutado en forma permanente. Lo ha hecho tanto en las bases que lo sustentan, como en su intensidad y en sus denominaciones, que suelen intentar diferenciarse de otras modalidades, pero que en su esencia significan lo mismo: aversión hacia lo judío.

Obviedades

Para las niñas de 9 años de hoy, como la hija de Carolina Duek, es obvio que son dueñas de sus decisiones amorosas, sexuales, reproductivas… pero no siempre fue así, y aún queda mucho por avanzar

Llegar más allá

Carolina empezó a boxear cuando aún no había muchas mujeres en ese mundo. Hoy es tricampeona mundial. “Yo venía de una familia tradicional judía y tuve que romper todos los prejuicios”, nos cuenta.